Recuperación después del parto

Tu bebé ya ha nacido. Lo más difícil ya ha pasado, o no. Ahora toca recuperarse después del parto.

La cuarentena

La cuarentena son los 40 días o 6 semanas que siguen después del parto. El tiempo que necesita cada mujer para que su cuerpo vuelva a su estado normal. El tiempo necesario para que su mente tome la conciencia de que ha sido madre, para que sus ritmos y los del bebé estén a la par.

Quería recalcar lo poco que se piensa en este periodo tan importante como la cuarentena o posparto en sí. Nos centramos mucho en el embarazo y en el parto, pero no en lo que necesitamos después.

Lo que necesita la mujer en este estado tan sensible son básicamente 4 cosas: periodo de adaptación, descanso, apoyo emocional y apoyo doméstico/logístico.  (aquí podéis leer más sobre esto).

¿Que pasa con nuestro cuerpo después del parto?

Tras el parto perdemos muchos kilos de golpe, de  5 a 10kg de media ( el peso del bebé, placenta, líquido amniótico y líquido retenido durante el embarazo).

Todos los órganos tienen que volver a su sitio después de haber estado desplazados por el embarazo. El útero tiene que contraerse para volver a su tamaño original. Se contrae para expulsar los restos de sangre y placenta ( los loquios).   La cantidad de sangre que circula se reduce. El estómago vuelve a no tener presión sobre él, las típicas molestias estomacales del embarazo (ardores, gases) se van.

Las emociones

“Tras el parto, y a pesar de su cansancio, casi todas las mujeres experimentan un período de energía y euforia. Están entusiasmadas. Al cabo de un par de días, las hormonas de la felicidad, con un alto contenido en adrenalina, remiten y la euforia también.” 1

Es justo ahora cuando aparece un período de tristeza que se llama también cómo baby blues.

La subida de la leche

Tras el parto el bebé toma calostro (un liquido amarillento y espeso, valiosísimo para el bebé dado a su composición rica en proteínas y anticuerpos).

A partir del tercer día se produce la subida de la leche. Los pechos aumentan de tamaño, se ponen duros y calientes. Si no se drenan bien el dolor es importante.

Para aliviar el dolor y prevenir posibles complicaciones es recomendable:

  1. Lactancia frecuente y sin restricciones. Olvidaos del reloj y de los “consejos” inoportunos.
  2. No interferir con chupetes o biberones. Hasta que la lactancia esté establecida no se recomienda uso de chupetes, ni biberones, ya que pueden confundir al recién nacido a la hora de mamar.
  3. Posición adecuada con agarre eficaz. Antes de salir del hospital es importante que os enseñen como es el agarre perfecto.

Daños colaterales del parto

Si hemos tenido parto una cesárea, una episiotomía o un  desgarro importante, tenemos que cuidarnos aun más. Inevitablemente tardaremos más tiempo en recuperarnos.

Cicatriz de la cesárea

Si has tenido una cesárea tienes que estar pendiente de la cicatriz los primeros días. Hay que lavar la herida con agua y jabón, después secarla con una gasa estéril.  Es normal sentir el picor o tirantez de la piel entorno a la herida.

Es importante mantener la piel bien hidratada. Recordad de que no debemos usar ninguna solución que contenga yodo para curar la herida. Yodo fija las grapas de la piel y pasa al bebé a través de la leche materna.

Desgarros/episiotomía

Como cualquier herida, la tenemos que mantener bien limpia y seca. Es muy recomendable dejar la herida al aire, siempre que puedas. Cuanta más húmeda (tapada) esté la herida tardará más en curarse.

Notaras molestias al andar. No uses los flotadores para sentarse, pueden reabrir la herida.

Puedes usar frio local para aliviar el dolor. Procura no aplicar frio directamente, siempre envuelve la bolsa de hielo con un paño, para no quemar la piel.

Hemorroides

Después del parto es muy normal (aunque muy molesto) tener hemorroides. Incluso durante el embarazo podemos tenerlos, debido al aumento de la presión en la zona.

Durante el embarazo y el parto los músculos abdominales y el intestino sufren, se desplazan, quedan traumatizados y algo perezosos. Para no empeorar la situación, deberemos procurar ir al baño con frecuencia y evitar el estreñimiento. El sedentarismo y el factor psicológico (miedo de ir al baño, por si nos hacemos daño) dificultan mucho la recuperación.

Es importante beber mucha agua y estar muy bien hidratada, moverse (en la medida de lo posible), comer bastante fibra.

Acude al medico para que receta alguna pomada  local para el alivio del hinchazón y dolor.

Dieta y ejercicio

Es contraproducente ponerse a régimen nada más parir. Tenemos que seguir con la dieta equilibrada y sana. Hay que recordar que con la lactancia (por lo menos al principio) el apetito aumenta.  No tenemos que privarnos de comer o pasar hambre. Simplemente hay que elegir bien los alimentos. Mejor pollo a la plancha que un donut, o un plátano en vez de un helado.

Con los ejercicios mejor esperar hasta  recuperarse del todo. No hay que forzar el cuerpo si no está del todo bien. Hay que tener especial cuidado con los deportes de impacto como atletismo, pádel, tenis, fitness o running. Este tipo de deporte debilita el suelo pélvico.

Es recomendable acudir al fisioterapeuta para que revise el estado de suelo pélvico. Unas cuantas sesiones ayudarán a fortalecer el periné e evitarán que tengamos escapes de orina al hace esfuerzo. Es un punto muy importante a tener en cuenta.

PD: Aunque hay muchos anuncios en la tele diciendo que no pasa nada si se te escapa el pipi, mejor no tener que pasar el resto de tu vida preocupada por ello.

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